LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN CONTRA JULIAN ASSANGE
La puesta en libertad del periodista Julian Assange el pasado junio ha puesto fin a un calvario de 14 años. Sin embargo, no mitiga la responsabilidad de sus perseguidores. Y Washington, Londres y Estocolmo han actuado con la complicidad de una institución que supuestamente debería plantar cara al poder con la verdad y proteger a los inocentes: el periodismo, que esta vez ha desempeñado un papel muy poco solidario.
Así lo expone Laurent Dauré en este texto (formato PDF: para acceder a él, hacer clic en la parte inferior de este mensaje) que, publicado por Le Monde Diplomatique en su número de este mes de agosto, se trae a esta Comunidad por su interés para comprender lo que ha sido un nuevo fracaso del denominado “cuarto poder”.
De su contenido se concluye que la colaboración de los medios de comunicación en la persecución del fundador de WikiLeaks desacredita todavía más una profesión ya de por sí agotada y aísla aún más a los periodistas íntegros.
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